«Paquito Chocolatero» me jugó una mala pasada. Bueno, en realidad fue mi sana ignorancia la que me llevó a incurrir al que muchos han descrito como «mi momento más grande», pero quiero aclarar que fue por culpa de «Paquito Chocolatero».
Resulta que la Sociedad General de Autores y Editores publicó recientemente una lista sobre los artistas y canciones más populares de España, por lo que un titular de El País destacaba a «Paquito Chocolatero» como el amo y señor de la música en vivo.
Ante mi evidente desconocimiento de la cultura extremadamente popular española, pregunté a mis compañeros de sección quién era «Paquito Chocolatero», lo que de inmediato causó la burla total y risa generalizada.
Y es que el tal «Paquito Chocolatero» no es un quién, sino una cuál. Pero, sin afán de justificarme, cómo carajos iba yo a saber que se trataba de un pasodoble compuesto en 1937 para una fiesta de moros y cristianos en honor a un tal Francisco Pérez, cuya familia se dedicaba a la fabricación de chocolate. Es más, ningún español sabe eso. Lo único que saben del malvado «Paquito Chocolatero» es que aparece en todas las fiestas de pueblos, bodas y bautizos, en alguna plaza de toros o en una borrachera casual.
He aquí un pequeño fragmento para no olvidar la corrosiva obra que más derechos ha generado en 2005, 2006 y 2007, en actuaciones en directo:
(Nótese que se baila con un extraño movimiento pélvico)
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