SERENDIPIAS
Sin categoría
Despertar
DEVA
El coraje que sentía no era sino remordimiento, por haber sido un cobarde, por no haber luchado, por su necedad, por su injusto orgullo. La había perdido para siempre, lo supo cuando ella tomó la decisión de casarse.
Comparte esto:
Compartir en X (Se abre en una ventana nueva)
X
Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
Facebook
Me gusta
Cargando…
«
Un sueño pegado a otro sueño, que inician igual pero terminan diferente
MIZPAH
»
Deja un comentario
Cancelar la respuesta
Δ
Comentar
Rebloguear
Suscribirse
Suscrito
SERENDIPIAS
Suscríbeme
¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com?
Inicia sesión
.
SERENDIPIAS
Suscribirse
Suscrito
Regístrate
Iniciar sesión
Copiar enlace corto
Denunciar este contenido
Ver la entrada en el Lector
Gestionar las suscripciones
Contraer esta barra
%d
Deja un comentario