Tipi: ¡Dile al taxista que se calle!
Enano: ¿Qué tiene tu taxista?
T: Cree que los extraterrestres tienen una cápsula especial para alimentarse.
E: Amo al taxista, dile que vaya a la boda conmigo.
T: Claro, ahora le doy el boleto. Güey, ahora está hablando de El Santo.
E: ¡El Santo rules!
T: No cuando el taxista cree que tiene poderes especiales.
E: Claro, como en sus películas. ¿En qué quedamos? Acuérdate que todo lo que pasa en la televisión es real.
T: Es un buen punto, pero se me hace que el taxista es el marciano.
E: A lo mejor es uno de los «Men in Black» y te flasheará con la lamparita roja. No lo veas Tipi, ponte los lentes de sol.
T: Ahora habla de las infidelidades en el trabajo.
E: ¿Cuánto llevas en el putotaxi? Me gusta que la palabra puto sea un prefijo, como me enseñó A.
T: Deja me pongo los putolentes. A la amante le llama intrusa.
E: A esa sí le queda el putointrusa.
T: Ahora ya habla del gobierno y él ya tiene información del caso Cabañas que nadie más tiene.
E: ¿Cuál? ¿Quién es su fuente?
T: Dice que fue porque el patrón de «El JJ» perdió una apuesta con otro narco del Bar-Bar, entonces lo mandó matar.
E: ¿Quién le dijo eso?
T: No sé, no quiero preguntarle, temo por mi vida.
E: Tienes razón, a lo mejor es un putomarciano de «Los Zetas».
En pasadas entregas, he hablado sobre mi fascinación por los taxistas. Muchos choferes me han hecho enojar y unos más me han dado palabras de aliento, pero, casi siempre me hacen reír. Resulta que esta protoespecie humana cree que lo sabe todo, para todo tiene una respuesta correcta y, mejor aún, desarrolla teorías dignas de las máximas casas de estudio. Recientemente, Tipi experimentó un encuentro de este tipo, que compartió conmigo vía msn:
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