
Tipi le dice a Alistair que, si voy para Navidad, iremos los tres a Las Vegas y me apostará en la ruleta de un casino. «600 dólares y mi Enano al 13 rojo». Como espera perder, cree que el crupier me jalará con la pala con la que se llevará las fichas y yo me iré sentadito llorando. Yo respondo: «Pero si ganas, te tendrán que dar dos o tres o cinco enanos y estarán en tu casa, en el refri o en la alacena, o mordiendo los muebles, y cada que quieras comer tendrás que revisar si no viene un enano pegado a la galleta». Luego pienso que si me va a apostar debería hacerlo con algo con lo que no puede ganar más enanos, algo así como «mi Enano por tu pandero». Tipi, sin embargo, se pone feliz y ahora planea que el ejército de enanos marche el día de la Independencia de Tipilandia.
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