Sí, te equivocaste y no fue lo que esperabas. Ahora lo sabes, te ha dolido pero has aprendido, has crecido y has ganado mucho más de lo que crees. En realidad, no perdiste nada, porque jamás te perteneció, porque no era la persona que debía hacerte feliz ni la persona que merecía tus sueños y tus sonrisas. Ahora estarás mejor porque cuando estás hasta abajo sólo puedes subir. Es el mejor momento para recuperarte, es el mejor momento para que seas lo que siempre has querido ser.
Deja un comentario