Encuentros IV

Avatar de DEVA
La miras como si fuera un juguete de aparador, de lejos, con ganas y con ansias, pero sin que puedas hacer algo para tenerla entre tus manos. Suspiras cuando se toca el cabello, cuando sonríe, cuando pasa junto a ti, cuando se concentra en su trabajo, cuando te ignora, cuando te imaginas que está con alguien más. La amas, estás seguro, tanto que quisiste nombrar una estrella con su nombre, tanto que quisieras quitarte los ojos para no verla más, para no añorarla más, tanto que quisieras borrar tu memoria para no pensar en lo que ya jamás podrá ser.

Deja un comentario