En el fondo, toda mujer desea que alguien la ame sin sentido. No importa que tan fría, racional o calculadora sea, en algún punto de su vida deseará un amor dispuesto a todo. Un amor que aparezca a la mitad de la sierra cuando está trabajando; que le lleve café los días que le toca trasnochar; uno al que no le importe cambiar su agenda; uno que la espere por las noches para acompañarla a casa, porque el camino puede ser largo y peligroso o que prefiera quedarse un fin de semana a cuidarla en su enfermedad. Toda mujer quiere que alguien la ame con locura, que la amen sin estrategia, que la amen y ya.
Deja un comentario