La felicidad de las personas que amamos provoca un extraño
sentimiento. Realmente te hace feliz saber que tus seres queridos están
evolucionando. Saber, por ejemplo, que tu gran amiga está por casarse, que tu
hermana será mamá, que tus amigos se han mudado juntos, que alguien ha obtenido
un ascenso. Pero esa felicidad te hace pensar también en lo que estás haciendo de
tu vida, en el rumbo que debes tomar.
Deja un comentario