Lunes, 14 de octubre, 17:00 hrs. Tipi siempre me tacha de hippie, mugrosa, radical, izquierdosa, comunistoide. Para ser justos, yo lo califico de cerdo capitalista. A mí, nadie ha podido probarme nada, aunque, de hacerlo, no sería pecado. Él tiene todo en su contra. Entonces, se entera que tengo iPhone y Blackberry y me dice: “¿Quién es el cerdo capitalista ahora?”, y le respondo que los tengo por necesidad, por trabajo, porque provengo de la cultura del esfuerzo, y que, si pudiera, los tiraría al retrete para no volver a escuchar jamás su sonido que me altera. Entonces todo el lunes me bombardea con mensajes de cerdo capitalista y yo sólo le respondo: no que lo soy, no que lo soy, no que lo soy. Me río porque es Tipi.
Lunes, 14 de octubre, 21:30 hrs. Inicio mi práctica de yoga y pido por la paz. Entonces yo entro en paz y se me olvida la existencia de Tipi. ¿Tipi? ¿Quién es Tipi?
Martes, 15 de octubre, 01:30 hrs. Después de cenar y hablar un rato con mis papás, me marcho a dormir. Hago todo el ritual de siempre y antes de meterme a la cama encuentro este mensaje:
Suelto una carcajada. Es inconfundible la letra de mi papá y me enternece que haya hecho un dibujito. ¿Por qué Tipi siempre manipula a la gente para que haga lo que él quiere? Mando un mensaje de reclamo a mis papás y Tipi: “Estoy indignada, me siento vulnerada en mis derechos. No se vale meter a mis papás en esto. Exijo una disculpa”. Me sigo riendo porque Tipi está dañado. Me duermo.
Martes, 15 de octubre, 14:00 hrs. Recibo un mensaje de mi papá: “Ojitos, perdóname. Pensé que era una broma. No pensé que te fueras a enojar”. Y me siento la peor porquería del mundo. Mi papá está triste porque cree que estoy enojada. Al mismo tiempo, Tipi se entera que Nacho se siente mal porque yo me enojé y se siente igual de miserable. Mi mamá, quien siempre ha sabido que todo es una broma porque conoce que mi hermano vive para darme lata, quiere seguir la broma con Nacho y nos pide a Tipi y a mí que no lo desmintamos. Nos oponemos. Tipi y yo podemos ser inmundos, un asco como seres humanos, pero jamás nos metemos con los sentimientos de Nacho porque nos parte el corazón. Entonces Tipi y yo le pedimos perdón a Nacho y él vuelve a sonreír como niño y nos quedamos en paz.
Martes, 15 de octubre, 18:00 hrs. “¿Cómo es posible que Nacho no sepa que siempre nos estamos jodiendo?”, preguntó. “No lo sé, pero Nacho sabe lo que nadie sabe y desconoce lo que todo mundo conoce”, dice Tipi. Es cierto, tal vez. en el «Extraño Mundo de Nacho», mi hermano y yo ni siquiera somos sus hijos.

Deja un comentario