Ten amigos de muchas nacionalidades y culturas. Convive con
gente que esté arriba de ti y debajo de ti, te enseñará a adaptarte a cualquier
circunstancia. Lee. Viaja ligero. Escucha buena música. Aprende dos o más
idiomas. Practica algún deporte. Juega en el lodo y ensúciate, no sólo te
divertirás, también crearás anticuerpos. Pasa parte de tu día al aire libre. No
digas “no me gusta” a la comida, si nunca la has probado. Duerme si tu cuerpo
lo pide, pero no mucho, porque la vida está esperándote. Comparte. Jamás
aceptes lo malo. Es igual de importante saber dar que saber recibir. No te
apegues a las cosas ni a las personas, porque, si lo haces, éstas te dominarán
a ti. Sorpréndete. Quiere incondicionalmente. Llora cuando tengas ganas. No hagas berrinches, éstos sólo te dejan un mal sabor de boca. Se
amable, siempre, aunque no se lo merezcan. Quédate en silencio y aprecia los
detalles. Escucha más de lo que hables, pero cuando hables, asegúrate que
siempre sean palabras de bien. Sé justo y defiende las injusticias. Elige bien
las batallas que quieres pelear. Sé un buen perdedor y un buen ganador. Recuerda
que perdiendo a veces ganas más. Sonríe mucho. Ríe a carcajadas. Búrlate de ti.
Nunca humilles a las personas. No malgastes tiempo ni energía en enojos o
rencores. Aprende a pedir perdón y a decir gracias. Enamórate las veces que sea
necesario. Sé un buen ser humano. Sé siempre mejor.
gente que esté arriba de ti y debajo de ti, te enseñará a adaptarte a cualquier
circunstancia. Lee. Viaja ligero. Escucha buena música. Aprende dos o más
idiomas. Practica algún deporte. Juega en el lodo y ensúciate, no sólo te
divertirás, también crearás anticuerpos. Pasa parte de tu día al aire libre. No
digas “no me gusta” a la comida, si nunca la has probado. Duerme si tu cuerpo
lo pide, pero no mucho, porque la vida está esperándote. Comparte. Jamás
aceptes lo malo. Es igual de importante saber dar que saber recibir. No te
apegues a las cosas ni a las personas, porque, si lo haces, éstas te dominarán
a ti. Sorpréndete. Quiere incondicionalmente. Llora cuando tengas ganas. No hagas berrinches, éstos sólo te dejan un mal sabor de boca. Se
amable, siempre, aunque no se lo merezcan. Quédate en silencio y aprecia los
detalles. Escucha más de lo que hables, pero cuando hables, asegúrate que
siempre sean palabras de bien. Sé justo y defiende las injusticias. Elige bien
las batallas que quieres pelear. Sé un buen perdedor y un buen ganador. Recuerda
que perdiendo a veces ganas más. Sonríe mucho. Ríe a carcajadas. Búrlate de ti.
Nunca humilles a las personas. No malgastes tiempo ni energía en enojos o
rencores. Aprende a pedir perdón y a decir gracias. Enamórate las veces que sea
necesario. Sé un buen ser humano. Sé siempre mejor.
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