Charlas con Eugenio: mientras espero tu llegada

Avatar de DEVA
Soñé contigo antes de que tus papás me contaran que vendrías al mundo. Una semana después, me confirmaron la noticia. ¡Dios, cómo pido porque llegues bien a este mundo! Trato de imaginarte todos los días, trato de adivinar cómo serás, qué te gustará, qué te hará reír, qué te hará enojar. Pienso en todo lo que debo enseñarte para que puedas disfrutar cada minuto de tu existencia. Por eso te escribo, por si algún día yo no puedo contártelo. Odiaría no tener vida suficiente para verte crecer, para ver cómo te equivocas y cómo te levantas siendo todavía mejor. Sé que querré matar a la persona que te rompa por primera vez el corazón, pero sé también que será inevitable. Me preocuparé cada vez que estés enfermo. Lloraré cada vez que alguien te haga llorar y me reiré de cada una de tus ocurrencias, de cada una de tus locuras. Esperaré que me invadas, que todo lo llenes de ti, que me dejes entrar en tu mundo, que me conviertas en tu juguete favorito. Seré el refugio en el que puedas esconderte cuando ya no soportes a tus padres, pero también seré quien te diga cuando debes volver. Prometo ser tu cómplice y tu confidente y quien abogue por ti. Celebraré todos tus triunfos y te obligaré a nunca darte por vencido.
Tú serás el hijo de la persona que más amo en este mundo. Te quiero ya por eso, pero te querré más por ti, por quien serás, porque vendrás a llenar todo de energía y porque pondrás todo mi mundo de cabeza.

2 respuestas

  1. Anónimo

    Ni duda que serás la mejor tía del mundo. Felicidades y que sigan las bendiciones, querida Diana. Un fuerte abrazo, Jerry.

    Me gusta

  2. Anónimo

    Que bonitas palabras, me encanta el amor que sientes por tu hermano y todo lo que viene de el

    Me gusta

Deja un comentario