Sí, te van a romper el corazón

Avatar de DEVA
Hay cosas de las que nadie escapa, que te rompan el corazón es una de ellas. Cuando sucede puedes sentir el dolor físico de aquello que se ha hecho añicos dentro de ti. Sientes los trocitos en todo el pecho, en los pulmones, en el estómago. No puedes pensar, porque un corazón rotos es incapaz de palpitar para llenarte de oxígeno, de vida. Te conviertes en un muerto en vida, incapaz de saber el rumbo, incapaz de pensar con claridad. Un corazón roto tarda tiempo en sanar, aunque nunca vuelve a su estado natural. Sana con cicatrices que lo refuerzan para intentar que no vuelva a quebrarse. Sana con los abrazos y las lágrimas y las risas que tratan de remendarlo. Sana con las horas, con los días y, en ocasiones, sana con los años. Te creerás incapaz de amar otra vez. Pensarás que la vida pesa tanto como pesan tus ojos después de llorar. Sí, será inevitable, pero lo que sí puedes hacer es elegir bien a la persona a la que le darás el poder de hacerlo añicos, para que al menos haya valido la pena el viaje. Tus papás pasarán toda la vida cuidando tu corazón, así que no dejes que cualquiera llegue a romperlo.

Deja un comentario