Busca y
quédate con un amor que te haga sentir, con uno con el que sepas lo que es
estremecerte, ya se sea de risa, de felicidad, de dolor o de placer. Quédate
con un amor que te admire, que te pregunte, que te cuestione, que te exija ser
la mejor de tus versiones, que no sea indiferente a tus decisiones y que sea
feliz compartiendo tus locuras. Quédate con un amor con el que puedas hablar
como hablas con tu mejor amigo, con el que no debas ser prudente, con el que
juegues, con el que llores, con el que más te rías, con el que hayas creado un
propio lenguaje. Quédate con un amor que sea lo suficientemente sólido para no
acabarse pero lo suficientemente flexible para reinventarse. Quédate con un
amor que te seguiría a cualquier parte del mundo, porque no podría concebir
este sin ti. Quédate con un amor que te provoque ansiedad o nervios cuando
sepas que está por llegar, con el que te sientas vivo. Quédate con un amor con
el que te escaparías a cualquier parte, uno por el que te tatuarías la piel,
uno con el que estés sin importar lo que opinen los demás. Quédate con un amor
con el que tengas una vida digna de escribirse, llena de aventuras, de
emociones, de sensaciones. Quédate con un amor que te enseñe más de lo que tú
puedas mostrarle, uno que te rete, que te mueva, que te impulse. Quédate con un
amor por el que dejarías todo, porque quedarte con menos sería aceptar un amor
mediocre y tú no naciste para eso.
quédate con un amor que te haga sentir, con uno con el que sepas lo que es
estremecerte, ya se sea de risa, de felicidad, de dolor o de placer. Quédate
con un amor que te admire, que te pregunte, que te cuestione, que te exija ser
la mejor de tus versiones, que no sea indiferente a tus decisiones y que sea
feliz compartiendo tus locuras. Quédate con un amor con el que puedas hablar
como hablas con tu mejor amigo, con el que no debas ser prudente, con el que
juegues, con el que llores, con el que más te rías, con el que hayas creado un
propio lenguaje. Quédate con un amor que sea lo suficientemente sólido para no
acabarse pero lo suficientemente flexible para reinventarse. Quédate con un
amor que te seguiría a cualquier parte del mundo, porque no podría concebir
este sin ti. Quédate con un amor que te provoque ansiedad o nervios cuando
sepas que está por llegar, con el que te sientas vivo. Quédate con un amor con
el que te escaparías a cualquier parte, uno por el que te tatuarías la piel,
uno con el que estés sin importar lo que opinen los demás. Quédate con un amor
con el que tengas una vida digna de escribirse, llena de aventuras, de
emociones, de sensaciones. Quédate con un amor que te enseñe más de lo que tú
puedas mostrarle, uno que te rete, que te mueva, que te impulse. Quédate con un
amor por el que dejarías todo, porque quedarte con menos sería aceptar un amor
mediocre y tú no naciste para eso.
Deja un comentario