Charlas con Eugenio: ¡Feliz cumpleaños, campeón!

Avatar de DEVA
Hace poco, mientras te cuidaba, quedaste atorado en el hueco
debajo de una silla. Llegaste ahí persiguiendo tu pelota y cuando te viste
atrapado, comenzaste a llorar. Decidí no sacarte, para que encontraras la
salida. Si llegaste sin titubear, lograrás salir de él,  te dije. Decidí levantarme y me alejé para
que no me vieras. Yo te observaba. Tú dejaste de llorar en cuanto desaparecí de
tu vista y comenzaste a intentar escapar de la prisión. Buscaste por varios
lados, hasta que lo conseguiste. Salí de mi escondite y seguí jugando contigo.
Tú estabas como si nunca hubieras caído preso. Pudiste haber llorado hasta
conseguir que te sacara, pero no lo hiciste, lo resolviste, lo olvidaste y
continuaste como si nunca hubiera ocurrido. Deseo que siempre seas así: tenaz
hasta conseguir lo que quieres y lo que necesitas; que no te importe si caíste
en una trampa, mientras encuentres la forma de salir de ella; que no te ahogues
en una tormenta de lágrimas, sino que tengas calma para superar el problema lo
mejor posible; que lo malo que te haya pasado, no te detenga; y que siempre
quieras seguir jugando, con una sonrisa auténtica.

6 respuestas

  1. Anónimo

    Tu muy bien

    Me gusta

  2. Anónimo

    Una buena reflexión para entender y solucionar los problemas, Brava.

    Me gusta

  3. Anónimo

    Una buena reflexión para entender y solucionar los problemas, Brava.

    Me gusta

  4. Anónimo

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    Me gusta

  5. Anónimo

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    Me gusta

  6. Anónimo

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    Me gusta

Deja un comentario