Miento si digo que no volveré a buscarla. Esta vez haré lo correcto y no la perderé de nuevo. No es que sea necio, es sólo que no quiero estar sin ella. Primero necesito arreglar algunas cosas, hacer algunos cambios y dejar de boicotearlo todo. Tengo un plan para lograrlo. Además, he reservado todo el amor para ella y no puedo dárselo a nadie. Ya intenté olvidarla de muchas formas y sólo he logrado recordarla más, quererla más, admirarla más. La extraño toda. Extraño cómo convertía el dolor en risas, el miedo en paz y el caos en música. Todo lo llenaba, incluso en su silencio me sentía completo. Sé que no lo entiendes, pero amores como el nuestro sólo existen una vez en la vida. Por eso, también sé que, aunque ahora necesita tiempo, sigue siendo tan mía como yo suyo. Lo sé, crees que soy un romántico y que he idealizado a alguien que sólo existe en mi imaginación, pero ojalá pudieras amar de esta manera. ¿Que qué pasará si cuando vuelva no es la misma? Pues yo la querré igual, pero de las formas en que lo necesite. Amaré lo que es y en lo que se haya convertido. No, ni lo intentes, nada me puede hacer cambiar de opinión, ni siquiera ella misma.

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