Te quiero siempre. Cuando la alegría te invade y cuando las cosas no van bien, cuando sufres en silencio, cuando ríes a carcajadas, cuando me compartes tus secretos y cuando no, te quiero también. Te quiero como familia, con ese vínculo que, aunque quisiera, no podría romper. Te quiero cuando estamos en el cielo y cuando eres un infierno, tanto, que hasta elijo quemarme en él. Te quiero con tu ego herido, con tus vicios y manías, cuando más te odias y cuando te vas, porque sé que mueres por regresar. Te quiero aun cuando actúas o pretendes, cuando mientes, cuando no eres transparente. Te quiero en el día o en la noche, con tus chantajes y reproches, y en el trasnochar de borracheras y canciones. Te quiero aun cuando discutes y te enojas, si no te disculpas, en tu soberbia, en tu evasión, en tu cobardía y en tu error. Te quiero cuando te agrandas o te vulneras, cuando fallas y cuando aciertas. Te quiero sin lástima y con admiración, sin prejuicios, sin solución. Te quiero sin apegos y en tu libertad, incluso te quiero en tu no saber priorizar. Te quiero todo y te quiero siempre, pero más te quiero porque tú me elijes, porque en mi locura y en el caos, siempre sabes ser mi hogar.
Escucha: In My Life

Deja un comentario