No recuerdo cuándo fue la última vez que vi un arcoiris, pero sé que fue hace mucho tiempo. No había duende con monedas de oro, porque le veía el principio y el final. Lo que sí había de fondo era el templo egipcio de Debo. De cualquier forma, me puso feliz muy feliz.
Replica a Anónimo Cancelar la respuesta