Algunos párrocos del Reino Unidos consideran a los gnomos como criaturas «antinaturales», por lo que serán retirados de jardines y cementerios. Si dejamos que la diócesis de Somerset los vete, quién sabe qué podría pasar después. Los gnomos también tienen derecho, ahí tienen a David, por ejemplo. Cuando era niña, cada 17 de marzo me vestía de gnomo -con gorrito verde porque era soltera-, porque crecí pensando que traían buena suerte. Sólo espero que los amargados y antignomos no ganen. Desde aquí me uno a la lucha.

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