Un oasis en el camino

Avatar de DEVA
«De nosotros depende que te hagamos sentir en casa», me escribió Doc, antes de volver de Madrid. Dos meses después, me regaló un libro, cuya dedicatoria me llenó los ojos de lágrimas: «Espero que seamos un oasis en medio del caos».
Así fue, y así ha sido desde que tengo memoria. Los buenos, la familia que elegí y que permitió que los eligiera, me han colmado de paz, en cada uno de los momentos en que me he topado con el desorden. Han compartido conmigo lo peor y lo mejor, me han dado la mano, me han puesto el hombro y el oído, y, sobre todo, me han ayudado a recordar. Recordar que no me puedo dar por vencida; que hay que luchar por nosotros y por los que están a nuestro alrededor, pero, sobre todo, que merecemos ser felices.

Ahora me toca a mí hacer todo porque ellos estén bien, como ellos han hecho conmigo, es la única forma que tengo de darles las gracias por hacerme sonreír.


Un comentario

  1. Anónimo

    nada de gracias guey ….. lana

    Me gusta

Deja un comentario