One way ticket

Avatar de DEVA

Cuando tenía 15 años, mi mamá me preguntó cuáles eran mis miedos. «Que mi hermano no lo logre, que falle», le dije. En aquel entonces, tenía serios argumentos para creerlo, no porque hubiera perdido mi fe en él, sino porque, a sus 17 años, mi hermano parecía haber perdido la fe en el mundo. Al menos eso pensaba yo.

Tipi creció más rápido que los demás, evolucionó más rápido que los demás y se equivocó más rápido que los demás, pero también aprendió más y mejor. Hoy sé que él había encontrado algo que el resto tardaría mucho en descubrir: las ganas de ser. Es simple: los visionarios viven antes, mientras que el resto de la gente sólo sigue el camino que ellos fueron trazando.

Hay personas a las que no puedes frenarles el paso, porque su propia inercia terminaría por arrollarte. Hay otras que, por la luz que desprenden, iluminan más allá de los horizontes. Mi hermano reúne ambas características, por eso tuvo que partir. Además, claro, de que este País le quedaba muy chico. Once años después, mi miedo se convirtió en total admiración.

4 respuestas

  1. Anónimo

    A veces tengo la impresión de que viví algunas cosas antes que los demás, pero que con otras lo hice después…

    Me gusta

  2. Anónimo

    Coincido contigo…tarde que temprano tenia que irse por que asi es su naturaleza….y ante eso no hay nada que pueda detenerlo…Sin duda seguira hacia arriba y adelante por que cada paso que ha dado lo ha preparado para ir en esa direccion…los quiero! Shu

    Me gusta

  3. Anónimo

    Que puedo decir… me enamoré de él por ser pata de perro, recordar lo guapo que se veía con sus cambios de look por sus viajes me puede fascinar… pero lo que más AMOOO es que siempre logra lo que se propone, aunque nunca iba a estar lista para que se fuera (y eso que hubo millones de despedidas) siempre supe que se iba a ir… Pero lo que también domino es que desde hace mucho tiempo volamos juntos, he conocido muchos lugares a través de sus historias, pero sobretodo he aprendido a ser mejor GRACIAS A ÉL, gracias a ese motor interno que nunca para ni deja de sorprender.

    Me gusta

  4. Anónimo

    Ahora voy a oír Runaway Train…

    Me gusta

Replica a Anónimo Cancelar la respuesta