Un respiro para el abuel@

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Tito murió el día que cumplió 76 años. Mi abuel@, su herman@, alcanzó a llamarlo para felicitarlo, aunque más tarde supimos que fue para darle el último adiós. Cuando llamé a mi abuel@ para darle el pésame, escuché su voz llorosa y tristona, y se me arrugó el corazón.
Para el hinduismo, la reencarnación existe en un ciclo que no termina mientras no se alcancen todos los méritos necesarios para lograr la liberación total, que depende, obviamente, del sentido y valor de tus actos. Si en la vida has sido bueno y pasas el juicio del karma, podrás reencarnar en un ser superior, en un semidios, por ejemplo, pero si has sido una mala persona, seguramente reencarnarás en un cuerpo inferior, como en un insecto o una planta. Para lograr la superioridad, los de las religiones dhármicas dicen que en cada etapa, ciclo, reencarnación o nueva vida debes ser una persona noble, que aprenda de sus errores, que sea alegre, que no haga daño, que el mal lo combata con el bien, generosa, agradecida, humilde, sencilla y que sea capaz de desprenderse de lo material para buscar sólo alimento para el alma, y que también debes, claro, ser feliz y hacer felices a otros. Una vez que has superado todos los ciclos y te conviertes en un ser completamente evolucionado morirás libre y en paz absoluta. ¿Cómo se sabe que has alcanzado ese momento? Cuando el día de tu muerte coincide con el día en que naciste, como Tito, quien ahora, seguramente, estará mejor que nunca.

Un comentario

  1. Anónimo

    Morir en el día de un cumpleaños es la muestra de una vida redonda. Y todo lo que es redondo… es perfecto.Regla de 3.

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