El 1 de marzo, dos sujetos armados ingresaron a la Clínica 35 del IMSS, en Ciudad Juárez, Chihuahua, para intentar matar a dos menores de edad, de 4 y 16 años, que sobrevivieron a un ataque registrado un día antes y en el que murieron otro menor y tres adultos más. Primero, los hombres le dispararon al joven, luego, al más pequeño. Una mujer, al parecer la madre, intentó detener el ataque, mientra que personal y pacientes comenzaron a gritar, lo que ahuyentó a los criminales. Los niños no murieron, pero quedaron heridos; el más pequeño recibió un impacto de gravedad en la cabeza, y al adolescente le tuvieron que amputar dos dedos por los balazos que recibió. Casi ningún medio de comunicación informó lo sucedido, casi nadie recordó que, en este país, Todos Somos Juárez, o estamos camino a serlo.
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