De los personajitos que habitan en mí, Don Chava es el encargado de escribir. Tipi fue quien le puso nombre, un nombre digno, como el del abuelo Rosales. Don Chava es un señor con calva y el poco pelo que le queda es blanco. Es gruñón, especialmente si alguien lo interrumpe cuando trabaja, pero cuando sonríe la niñez le regresa al rostro. Viste pantalones más cortos que su talla, chaleco gris, corbata corta y camisa blanca, que protege con cubremangas de plástico para no mancharse con la tinta de su máquina de escribir. Está un poco jorobado, usa anteojos con correa para no perderlos y, cuando se concentra, coloca el labio de abajo sobre el de arriba. Le molesta el ruido que otros personajitos hacen, silva si está contento y mueve su cabeza de lado a lado cuando tararea viejas y melosas melodías. Refunfuña casi por todo, pero tiene un buen corazón.
En los últimos días, Don Chava no ha aparecido, lo que explica por qué no he podido escribir. Abandonó su máquina alemana y dejó decenas de hojas tiradas en su cuartito de trabajo Si hubiera personajitos delincuentes dentro de mí, habría pensado que se trataba de un crimen, pero, como no los hay, me preocupé por su salud. Hoy le dije a Tipi que me inquietaba lo de Don Chava, que tal vez estaba muerto o estaba en coma pero que, definitivamente, ya no quedaba nadie dentro de mí que pudiera escribir. Tipi creyó que eso era imposible, así que decidió buscarlo y lo encontró tomándose un respiro, mientras jugaba una partida de ajedrez.
En los últimos días, Don Chava no ha aparecido, lo que explica por qué no he podido escribir. Abandonó su máquina alemana y dejó decenas de hojas tiradas en su cuartito de trabajo Si hubiera personajitos delincuentes dentro de mí, habría pensado que se trataba de un crimen, pero, como no los hay, me preocupé por su salud. Hoy le dije a Tipi que me inquietaba lo de Don Chava, que tal vez estaba muerto o estaba en coma pero que, definitivamente, ya no quedaba nadie dentro de mí que pudiera escribir. Tipi creyó que eso era imposible, así que decidió buscarlo y lo encontró tomándose un respiro, mientras jugaba una partida de ajedrez.

Replica a Anónimo Cancelar la respuesta