28 años después

Avatar de DEVA

Las primeras contracciones las tuvo por la noche, pero mi mamá no se alarmó. Le pidió a Nacho que moviera su coche, un Malibú, y dejara su Caribe adelante para salir corriendo al hospital. También le pidió que guardara la tarjeta de crédito, para dejarla como garantía cuando tuviera que entrar a la sala de parto. Pasó toda la noche en casa y cuando las contracciones se hicieron muy frecuentes le notificó a mi papá que el bebé estaba por nacer. Como era temprano, Nacho tenía hambre, así que creyó oportuno desayunar antes de salir de casa. Después, decidió llevarse el Malibú, pero, como no tenía gasolina, se tomó el tiempo para ir a cargar. Mi mamá no se impacientó. Eran aproximadamente las 8:00 horas del miércoles 9 de marzo de 1983 cuando lograron salir de casa. De camino, Nacho, quien manejaba con su infinita calma, le preguntó a mi mamá por qué prefería la Caribe al Malibú, a lo que mi mamá respondió: «Como se me puede romper la fuente, no quise ensuciar tu coche». Fue entonces cuando Nacho se apuró. Cuando llegaron al hospital, mi mamá traía medio chamaco de fuera, pero como Nacho ignoró la orden de la tarjeta de crédito, no le daban acceso a ningún cuarto, hasta que mi abuelo salvó la situación. Nací poco después de las 9:00 horas. Supongo que la premura con la que llegué al mundo influyó en mi actual obsesión de vivir estresada por el tiempo. Supongo también que la calma con la que mis papás, especialmente Nacho, tomaron las cosas influyó para que nunca tomara demasiado en serio mi cumpleaños, como si no se tratara de algo importante, como si fuera el último de mis pendientes, aunque hoy, por primera vez desde que recuerdo, estoy feliz de celebrar que se acabaron los 27.

2 respuestas

  1. Anónimo

    Feliz Cumpleaños Botón!!!!!!!!!!!!!!! Así con mayúsculas.Y sí, los 27 SUCKS!!!!! Bienvenida a los 28! Me encantan los 28. Salúdame a tus padres de Bottom y Déjà vu.

    Me gusta

  2. Anónimo

    *de parte de…

    Me gusta

Deja un comentario