Déjame ser la que te quiera bonito, la que te tome de la mano en tus miedos, la que te abrace cuando te sientas triste, la que acompañe tus desvelos. Permíteme ser la dueña de tu almohada, ocupar tu mirada, vigilar tu camino, provocar tu risa y escuchar tus silencios. Quiero ser quien entienda tus locuras, la que te ame cuando no te sientas digno, quien te llene de calma, por la que valga la pena arriesgarse, por la que valga la pena entregarse. Te pido que seas mi despertar por las mañanas, que ambiciones mis noches, que enciendas mis días, que seas tú mi sueño, que seas tú mi sonrisa, que seas mi compañero de viaje y yo tu copiloto de vida. Quiero elegirnos a diario, quiero sí el todo contigo, y que en el último aliento me digas te veo en otra existencia, porque lo nuestro es un mandato divino, porque nosotros somos juntos, porque nosotros somos eternos.

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