Sé que tus manos siguen buscando mi cuerpo y tus ojos no se encuentran sino en los míos. Me sigues soñando de día y recuerdas lo que somos de noche. Deja de perder el tiempo. No podrás arrancarme de ti haciendo las cosas que sólo te gusta hacer conmigo. Otra piel no será nunca la mía, no sabrán cómo tocarte, acariciarte, y jamás podrás perderte en su olor. No podrás tener a nadie como a mí, y nadie podrá hacerte sentir lo que sólo yo puedo, porque sólo yo sé cómo llevarte al cielo y sólo tú me has enseñado la gloria. Eres mío y yo soy tuya. Sé que volverás. Ya te estoy esperando, con todas mis ganas y toda mi urgencia. No tardes, me hace falta recordarte que yo nací para quererte y tú estás aquí para amarme.
Escucha: Quite Like

Replica a Anónimo Cancelar la respuesta