Valientes los que se van de las personas que dejaron de sentirse hogar, los que saltan cuando más miedo tienen, los que cumplen sus promesas, los que saben decir que no, los que permanecen leales a lo que fue aunque hoy ya no sea. Valientes los que se reconstruyen y se reinventan, los que vuelven a enamorarse después de haber tenido el corazón roto, los que saben disculparse y reparar el daño, los que no confunden amor con apego, los que encuentran libertad en el perdón. Valientes los que deciden sanar su linaje, los que no rebasan sus límites por encajar, los que no anulan su esencia, los que a diario trabajan para cumplir sus sueños, los que ayudan a convertir las heridas en cicatrices, los que no ignoran su intuición, los que escuchan lo que cada emoción tiene que decirles. Valientes los que se arrancan a sangre fría las memorias y recuerdos, los que no son esclavos de la gente y sus prejuicios, los que no se someten, los que no se conforman con relaciones mediocres, los que saben irse cuando no son amados, los que persiguen arcoiris, los que dan certidumbre, los que dan paz. Valientes los que se eligen. Valientes los que se arriesgan a vivir. Valientes los que se atreven a amar.

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