Jugaste a ser mejor que los demás y fallaste. No calculaste el daño que te harías. Te traicionaste, traicionaste lo que sentías, lo que querías, lo que anhelabas. Fuiste en contra de ti, de tus deseos, de tus ganas, de tus anhelos, de tus sueños. Te mentiste a ti mismo. Te volviste un farsante, un hipócrita, un cobarde, te volviste todo lo que dijiste que jamás serías. Fuiste desleal a ti. Te convertiste en tu mayor decepción, ganando miedo y angustia en contra de la certidumbre de tus días. Renunciaste a tu libertad y a la vida. Anulaste tu autenticidad y tu voluntad, minimizándote, sometiéndote. Huiste de la paz, de la empatía, de la comprensión, de los abrazos que son refugio, de la sinceridad y de la compasión, boicoteando, rechazando, aniquilando al amor. Olvidaste el rumbo y cambiaste el destino. Perdiste a tu mejor amiga, a tu cómplice, a tu compañera, a tu escucha, a tu sostén, a tu contención. Perdiste todo y te perdiste a ti. No, no me lo hiciste a mí, te lo hiciste a ti. No, no fue en mi contra, fue en la tuya.
Harakiri.- Del japonés. También conocido como seppku. Es el ritual de suicidio japonés por desentrañamiento, ya sea por voluntad propia o por decisión de una autoridad.

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