Un amor que se tome el tiempo conmigo, que no tenga prisa, que madure y que no se muera con los años. Un amor que se ponga nervioso y se emocione cuando esté por llegar, que me sorprenda con canciones, que me haga recordar en dónde dejé la cabeza, aunque la haya perdido por él. Uno que me haga suspirar aun sin estar presente, que me incluya en sus planes, que convierta en paz el silencio, que sea mi amigo, el mejor de todos ellos. Uno que no se espante con mis sueños, que me enseñe sus lugares favoritos, que me rete a ser mejor, que me comparta sus miedos, que sea paciente con mis defectos, que sea mi maestro. Un amor que quiera compartir las noches conmigo, que tenga ganas de decirme te amo, que juegue mis juegos, que entienda mis cariños, que despierte a mi lado. Que me sepa leer y que me deje leerlo, que me bese rápido y también a fuego lento. Uno que me vea con admiración y al que yo admire, que quiera bailar conmigo, que se ría con mi torpeza, que se enternezca cuando me encuentre perdida, que acepte mis lágrimas al igual que mi sonrisa. Un amor libre que decida estar a mi lado, que me caliente los pies, que me tome de las manos, uno que me deje su aroma a diario. Que no me dé flores cuando estemos enojados y que me sorprenda con ellas de vez en cuando, que no dé por hecho lo que somos, que se arriesgue y que confíe, que me recuerde descansar, y que me vea bonita, aun con el pelo enmarañado. Un amor que entienda que el tiempo y la distancia no separa, sino que refuerza las ganas de estar, que sepa que la deslealtad hiere y que su dolor decida sanar. Que sea un refugio y un frente de batalla, que me refresque, que sueñe a mi lado, que se vulnere, que no renuncie, que me deje cuidarlo. Un amor que me elija a diario, que sea valiente, que viva su locura, que que quiera resolver los problemas, que no tenga miedo a ser feliz, que sea dueño de su vida, que sepa compartir. Un amor que sea bonito, siempre bonito, incluso cuando no sea perfecto, para que antes de que acabe el día pueda darle las gracias por quererme, por no soltarme y recordarle que yo tampoco lo haré. Por eso, sólo por eso, quédate a construir nuestro mundo. Aún nos quedan muchas vidas por vivir.
Escucha: Cherry On Top

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