A los diez sigues siendo fantástico, sigues entendiendo la magia, sigues escuchando a la naturaleza, sigues admirando el universo. Aún crees que lo sé todo y que puedo resolver lo imposible, lo que a veces me merece el nombre de “hacker pro”. Amas el agua en todas sus formas: revolcarte en el mar, mojarte en la lluvia, meterte a las fuentes y a las albercas con todo y ropa si hace falta. Llenas la casa de ruido con tus risas escandalosas, con tus diálogos de la nada y tus canciones inventadas. Eres la seguridad de tu hermano. Eres mi cómplice y la persona con la que puedo hablar con la mirada. Eres leal a ti mismo, y eres generoso con las personas. Te enojan las injusticias y aún no comprendes la crueldad humana. Te duele el mundo y te agobia no poder cambiarlo. Eres increíblemente hábil pero te aburren los deportes porque los dominas rápido. Te gustan los videojuegos, cuando puedes compartirlos con alguien. Te gusta ganar, pero no te gusta competir porque odias que alguien pierda. Eres compasivo, empático y solidario. Eres compartido. Eres sociable en abundancia y en exceso. Te obsesiona volar. Te encantan tus amigos. Eres agradecido. Te gusta el lenguaje de señas. Tienes memoria fotográfica y sigues sabiendo de especies de dinosaurios y pokemones con sus tipos y evoluciones. Te gustan los documentales, el cine y la historia. Amas tu casa y preferirías evitar la escuela. Eres un gran viajero. Te gusta el silencio acompañado y disfrutas meditar antes de dormir. Me sigues poniendo en jaque con preguntas difíciles sobre la existencia humana. Escuchas la letra de las canciones antes que la melodía. Tienes un instinto agudo y eres capaz de hacer lecturas muy precisas sobre las personas. Aún te gustan mis abrazos y sigo siendo tu persona, y reconozco que me ataca la nostalgia al saber que pronto dejaré de serlo. Eres verdad y eres amor en su versión más pura. Eres consciencia. Eres maestro. Eres luz. Eres nobleza. Eres facilitador. Eres defensor de causas. Eres caos, uno perfecto y ordenado. Eres lo más bonito que he conocido y no hay nada que ame más que ser tu mamá.

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